Lecciones aprendidas para el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica en el Acuerdo Global Unión Europea-México

Informe presentado en el Seminario-Taller Subregional sobre el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica “Desafíos para el Sector Agropecuario”, organizado por la FAO y el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Costa Rica. San José, Costa Rica, 9 y 10 de junio de 2011.

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El objetivo del presente informe es generar un aporte analítico que sirva de apoyo a los países centroamericanos para afrontar los desafíos relativos al sector agrícola que pueden resultar del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (AACUE), especialmente aquellos relacionados con la apertura comercial y sus implicaciones en la agricultura familiar, mediante una revisión de la experiencia mexicana en la implementación del Acuerdo Global con la UE.

La experiencia mexicana ante el Acuerdo de Asociación con la Unión Europea aporta lecciones importantes que pueden ser de utilidad para los países centroamericanos. Los principales aportes tienen que ver con:

  • La creación de la institucionalidad para la administración del Acuerdo Global y el TLCUEM.
  • La cooperación en materia de comercio.
  • La necesidad de dar seguimiento al calendario de desgravación establecido, sobre todo de los productos más sensibles.
  • La creación de infraestructura en áreas rurales.

En particular, existen tres proyectos de cooperación que pueden ser interesantes para los
países del Istmo:

  • Programa Integral de Apoyo a Pequeñas y Medianas Empresas Unión Europea-México  (PIAPYME).
  • Proyecto de Facilitación del Tratado de Libre Comercio UE-México (PROTLCUEM).
  • Trampolín de Negocios de Comercio Justo para Productos de Pequeños Productores Mexicanos.

Dichos programas entraron en vigencia entre cuatro y seis años después de la aprobación del Acuerdo Global. Por lo tanto, es importante que si Centroamérica decide negociar proyectos de cooperación similares, promueva que éstos se ejecuten desde el inicio del AACUE.

Asimismo, es relevante que las contrapartes centroamericanas consideren sus posibilidades reales de cofinanciamiento, pues, en el caso mexicano, dichas acciones de
cooperación se realizaron bajo un esquema de costos compartidos.

De igual manera, es necesario considerar la posible competencia en materia de comercio
agroalimentario que pueden representar los nuevos miembros de la UE, tanto para
México como para Centroamérica. En este sentido, resulta conveniente seguir explorando la posibilidad de negociar una acumulación de origen regional, mediante el aprovechamiento de los Acuerdos de Asociación entre México, Centroamérica y la UE.

El AACUE representa una enorme oportunidad para los países centroamericanos, dada
la apertura comercial y financiera que se plantea, así como los mecanismos de diálogo
político y cooperación. Sin embargo, un acuerdo de este tipo, por sí sólo, no implica
automáticamente una mejora en las condiciones de bienestar de la población, sobre todo
de aquellas personas que viven en las zonas rurales.

En el caso específico de los pequeños agricultores, el aprovechamiento del AACUE dependerá de diversos factores económicos, sociales y culturales, como las políticas agrícolas, el sistema de tenencia de la tierra, los impuestos, sus ingresos, los medios de producción con los que cuentan, el acceso que tienen al mercado, así como su nivel de salud y educación.

Los principales retos del sector agroalimentario centroamericano ante el AACUE,
especialmente en agricultura familiar, tienen que ver con el aumento de la productividad
y la competitividad. Ello requiere de políticas -regionales, nacionales y sectoriales-
orientadas a:

  • Estimular una agricultura dinámica.
  • La coordinación y armonización entre distintos ministerios relacionados con el comercio internacional agroalimentario.
  • La transferencia de tecnología a pequeños productores.
  • El diseño estrategias de mercadotecnia y la promoción de esquemas de comercio justo.
  • La capacitación en materia de buenas prácticas agrícolas, inocuidad alimentaria, trazabilidad y certificación internacional.
  •  Acciones que promuevan la capitalización del sector agropecuario, tales como cobertura en materia de salud y educación, infraestructura rural, financiamiento y crédito agropecuario, así como mecanismos de mitigación y adaptación al cambio climático.

 El pilar de cooperación del AACUE, así como la cooperación triangular UE-México-Centroamérica, pueden ser relevantes en este sentido. Para ello, es necesario que los países centroamericanos definan sus prioridades, generen demandas de intervención de cooperación internacional acordes con sus realidades y necesidades y diseñen políticas complementarias que acompañen el establecimiento del AACUE.

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